
Hace un tiempo me dijeron que ponía cara de Jigglypuff cuando no podia tener la última palabra. Lo recordé cuando Berta me mostró un mail. A ese mail lo antecedía otro mail. Y otro mail. Y creo que otro mail más.
El otro día se enojó porque el conserje dejó subir a un poco amigable tipo, sin que nadie lo autorizara.
Ella puso un reclamo en el libro de reclamos, y el administrador, quién aclaró que no es presidente le contestó con un mail. Berta le contestó. El tipo también. Obvio que Berta no se iba a quedar tranquila, le volvió a contestar. El tipo también.
No sé cuantos mails se vayan a mandar, ni para cuántos rinde el motivo de la discusión, pero por un momento me pareció ver que ella también ponía cara de Jigglypuff.
Curioso.
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